Cuatro áreas clave de riesgo para los profesionales del sector inmobiliario en España

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Las herramientas obsoletas y los sistemas fragmentados siguen marcando la forma en que se gestionan las transacciones inmobiliarias internacionales en España. En muchos casos, los riesgos se están volviendo cada vez más evidentes.

El cibercrimen dirigido al sector inmobiliario español ha aumentado un 32%. Sin embargo, aproximadamente cuatro de cada cinco abogados todavía confían en el correo electrónico no seguro como su principal medio de comunicación. Siendo un proceso que implica grandes sumas y múltiples partes, esto crea numerosos puntos de presión.

La comunicación sigue centrándose en el correo electrónico

Desde las instrucciones iniciales hasta los documentos de identidad, la mayoría de los profesionales legales continúa intercambiando datos sensibles por correo electrónico convencional.

Cuando algo se pierde, rara vez está claro quién ha visto qué, quién está esperando a quién o dónde reside la responsabilidad. Esta falta de visibilidad, junto con el aumento de suplantaciones y falsificaciones, incrementa los riesgos, tanto el operativo como el reputacional.

El riesgo de fraude va en aumento

España ha visto como los ciberataques relacionados con propiedades han crecido rápidamente, debido a la actividad de compradores extranjeros, el elevado valor de las transacciones y los procesos de verificación de identidad que no cuadran.

Cuando los datos de pago se comparten manualmente y se confirman por teléfono, suele haber poca protección frente a intercepciones. Un solo correo electrónico falsificado puede desviar fondos de forma permanente.

Las operaciones son lentas y difíciles de seguir

Los sistemas antiguos y la desconexión entre equipos dificultan la fluidez de las transacciones. Los compradores reclaman actualizaciones, los notarios esperan documentación y los agentes necesitan confirmaciones de bancos o abogados. Sin una visión compartida del avance, la coordinación se vuelve manual y estas pequeñas brechas suelen ralentizar todo el proceso.

El día del cierre sigue siendo una vulnerabilidad

Para el día de la firma, muchos profesionales todavía dependen de formularios en papel, llamadas telefónicas y la buena voluntad. Esto vuelve el proceso susceptible a retrasos o fallos, especialmente cuando los tiempos son ajustados o la documentación no es clara.

Estos riesgos no son nuevos, pero a medida que aumenta el volumen y la actividad internacional crece, la presión por modernizar resulta cada vez más difícil de ignorar.

Redpin y nuestro último producto Redpin Payments, lanzado primero en España, proporcionan una plataforma segura e integrada para gestionar el proceso de la transacción de principio a fin. Las instrucciones, comprobaciones de identidad, aprobaciones y pagos se realizan en un solo entorno, sin correos electrónicos inseguros ni gestiones manuales.

Modernizar el proceso no tiene por qué ser disruptivo, sinó que debe ser una decisión consciente.

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